jueves, noviembre 24, 2005

Cuestión de tiempo

Luxemburgo tiene las horas contadas. El Bernabéu dictó ayer sentencia firme y Florentino es consciente de que debe atajar el problema antes de que se le vuelva aún más contra él. El presidente del Real Madrid es astuto, muy astuto, y sabe cómo lavar la imagen en una semana. A estas horas estará pensando qué es lo que necesita para desviar la atención del palco y centrarla en el césped. Recordemos que algo parecido ocurrió con Queiroz y Florentino no salió mal parado, aunque ahora se esté evocando aquella época como arma contra él.
Menos listo que su presidente me parece Vanderlei Luxemburgo. Si lo del cuadrado mágico de marras tuvo el efecto contrario al que, seguramente, él pensó, la sustitución de Beckham de ayer refleja su incapacidad para entender al público y las situaciones crícitcas. Por cierto, el capitán inglés se marchó por Salgado, a quien Vanderlei señaló como culpable del descosido de Ronaldinho. Otra prueba más de que este entrenador, definitivamente, no entiende nada. Ayer, cuando quitó a Beckham, tenía a Soldado en el banquillo. El chaval tal vez no hubiera ganado el partido, pero al menos habría sido un síntoma de que algo puede cambiar. Pues no, Luxemburgo, ni por esas.
Creo que este técnico está haciendo más motivos que otros que tuvieron el mismo detino. Por ejemplo, lo que está haciendo con Robinho no tiene nombre. El último galáctico es, como diría Gatti, un pibe de tan sólo 21 años que, sin embargo, ha sido titular casi desde que se bajó del avión. ¿Y el periodo de adaptación? ¿Cómo le ha quitado Luxemburgo la presión? Muy sencillo, ayer lo puso de nueve, de ariete puro, una posición en la que el chico, muy falto de confianza, no puede lucir. Mi teoría sobre Robinho es que, a estas alturas, todavía debería ser suplente, cada vez con más minutos, como revulsivo, hasta que tuviese la confianza en sí mismo necesaria. A este chico le he visto hacer cosas increíbles, algunas parecidas a las del Ronaldinho en el PSG, pero no darle tiempo ni para ser consciente de dónde está...
En resumen, Florentino sabe que para salvar su cabeza tiene que cortar la de Luxemburgo y lo va a hacer. No creo que traiga a un cualquiera, puesto que su mandato está en juego. Lo único que nos queda saber es si la cabeza del 'hombre del cuadrado' caerá esta semana o la que viene. Anoeta espera...

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Actualización, 12.32 horas: Tras colgar este artículo he leído en Marca.com que Florentino confirmó a Luxemburgo, tras el partido de ayer, en el vestuario. De ser cierto, me parece un golpe arriesgado del presidente. A no ser que, como ocurre en estos casos, las ratificaciones penalicen. Esta misma semana Butragueño también confirmó la continuidad del entrenador. Huele mal. El domingo asistiremos a toda una final.

3 comentarios:

pululante dijo...

Siempre que se ratifica a un entrenador, sólo dura una o dos semanas más. Además una vez se tiene la convicción de prescindir de alguien, seguir con él por unos resultados puntuales positivos no es bueno, porque al final acabas teniendo que echarlo.

El problema para Florentino es que no hay muchos candidatos para el puesto, que además estén libres a estas alturas. En otros blogs mucha gente (y yo mismo) apuesta por Víctor Fernández como la persona apropiada. Yo, gustándome la opción Víctor, creo que elegiría a Irureta.

La mala suerte para Floren es que Clemente ya esté contratado.... ;)

Daniel dijo...

El problema de prescindir del elemento este a estas alturas es a qué persona dejas el equipo con unas mínimas garantías.

Mi candidato ideal sería Víctor Fernández.

probertoj dijo...

Parece que va a durar una semana más, pero estuvo a pocos minutos de serdefenestrado. Al final, ¡Raúl Bravo! y el calvo magico le salvaron el cuello, pero está claro que Luxemburgo va a sufrir para comerse el turrón... aunque sea como sea, se lo comerá de marca buena, porque el sueldo que tiene y su contrato blindado le darán para eso y mucho más