sábado, diciembre 10, 2005

El peligro de España se llama España

Alegría en España por el grupo que nos ha tocado para el Mundial. Luis Aragonés ya dice que no pasar la primera fase sería no hacer los deberes. Los medios de comunicación se congratulan de la suerte que depararon las copas. Fernando Torres, Vicente y Joaquín se mostraron satisfechos ayer en Tele 5. Qué fácil se presenta la liguilla para la selección. Ya somos otra vez favoritos. Que reine el optimismo. Y es que, sin querer (o no), estamos cayendo otra vez en la euforia, en ser favoritos antes de arrancar de Barajas.
De momento, nos espera Ucrania, una selección con poco nombre pero cuyo peligro principal es de los que dan sorpresas en citas mundialistas. Andrei Shevchenko se medirá a los nuestros acompañado por su grupo de guerreros. El símil más parecido que encuentro es aquel Dinamo de Kiev que tan buena imagen dejó ante los equipos españoles en Champions. Son peligrosos y, a priori, ante ellos nos jugaremos el ser primeros de grupo. No conviene olvidar a Túnez, vigente campeón de África. Por algo será, digo yo. Parece ser que los norteafricanos son una de esas selecciones emergentes que también, por qué no, podrían darnos un sustito. La maría principal es Arabia Saudí y, a priori, será la que peor parada salga del grupo.
Los cruces podrían depararnos a Francia. La opinión pública está pasando por alto que los galos podrían ser segundos de su grupo o... serlo nosotros. Nada mejor que viejos fantasmas. Ojo que luego llegaría Brasil en cuartos. Nada mejor que jugarte un Mundial ante Ronaldinho, Kaká, Juninho, Adriano, Ronaldo... No, si va a ser que al final no es para estar demasiado contentos. Parece que es una gran noticia que el grupo de la primera fase sea fácil, cuando España es cabeza de serie y, por lo tanto, lo lógico sería que pasase. Cierto es que nos podía haber tocado un grupo mucho más duro, pero no hay que estar eufóricos. Porque eso, precisamente, nos ha echado de los últimos mundiales.
No sé quién es la favorita para Alemania 2006, quizá Brasil, pero los locales tienen el camino bastante fácil. Las bolas (calientes o no) han sido benévolas con los germanos. Tampoco quiero descartar a Argentina, pese a su grupo. Tienen a Messi, que llegará con el deseo de coronarse, y muchas ganas de resarcirse tras la cita de Korea y Japón. Allá, por Buenos Aires, creerán en su selección en cuanto se acerque la hora de arrancar. Aquí, en España, haremos creer que somos cojonudos para luego repetir aquello de "jugamos como nunca, perdimos como siempre". La roja tiene que salir como en el primer partido de la repesca: a pecho descubierto. Ha de liberarse de sus complejos, que los jugadores se crean lo que dice la prensa. Somos muy buenos y toca ya demostrarlo. Si nos lo creemos, vamos seguros de nostros mismos y tenemos ese plus de suerte, podemos hacer algo. De lo contrario, nos iremos a casa en cuartos o en octavos.
Creo que Luis Aragonés está haciendo un gran trabajo de mentalización. El sabio me está gustando últimamente por la confianza que demuestra en nuestros jugadores. En un Mundial puede pasar cualquier cosa y es muy importante la fe, pero la de verdad, no la de la portada del Marca. No tenemos nada que perder y el grupo de la liguilla podría servirnos para coger confianza. Pero, por favor, sin euforias. No somos nadie, pese a que la FIFA diga que somos cabezas de serie. Debemos ser humildes, saber a lo que jugamos y el premio llegará. Seguro.

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