domingo, diciembre 18, 2005

Y no estaba Ronaldinho

El Barcelona fue a Cádiz sabiendo que la victoria en el Carranza no es nada fácil. Pero a los culés ya nada les resulta difícil, ni siquiera el acoso inicial de los gaditanos. Los de Espárrago, con más fe que otra cosa, no regalaron el partido en ninguna de sus fases. Quizá una presión y un agobio así es al que le someta el Chelsea en Champions, para que se vayan preparando. Con la salvedad de que perder una pelota ante Felurquín no es lo mismo que hacerlo ante Lampard, con todos mis respetos para el uruguayo del Cádiz.
Pese a todo, el Barça salió victorioso y, finalmente, sin ningún apuro. En el momento que Giuly abrió la lata para los de Rijkaard el partido estaba decidido. Y allí se asomó Messi que dio un recital que le sirvió para ser premiado por la gran afición gaditana.
Hoy ya en el Bernabéu se decidirá buena parte de lo que pueda suceder en el 2006. Osasuna intentará meter mano al Real Madrid que podría quedarse a nueve puntos de la cabeza. Demasiada distancia para asumir en la cuesta de enero.

1 comentario:

pululante dijo...

Tampoco faltó la habitual e innecesaria (por la superioridad azulgrana) ayuda del árbitro, esta vez en forma de penalti inexistente. Con 0-2 se ve el partido con mucha más tranquilidad.
Y es que los grandes (Madrid y Barsa) no tienen nada de que quejarse en este aspecto. Quizá el Barsa esté siendo más favorecido últimamente, debido también a la mayor presencia en el área rival que provoca su buen juego.
En cualquier caso, a disfrutar con este Barsa, que puede marcar época (con permiso del Chelsea).