jueves, enero 26, 2006

La escoria del fútbol

¿Por qué tenemos que aguantar cosas así? ¿Por qué un indeseable tiene que dejarnos sin media parte de un partido interesantísimo? A este país, en los campos de fútbol, le falta mucha conciencia cívica, mucho respeto por el deporte, por el espectáculo. Hoy es una moneda a un árbitro, mañana quién sabe. No hay derecho a toda esta gentuza, sí, gentuza que se esconde en la multitud para ganar su minuto de gloria.
En un estadio se puede insultar, incluso en un momento de rabia entiendo que se lance un vaso de cartón o una bolita de papel de aluminio, pero agredir la integridad física de un juez de línea es lo más estúpido que puede pasarle a este grandioso deporte. El pago de un abono o una entrada no da derecho a vomitar la estrechez de mente sobre quien no tiene culpa. Además, Valencia, Mestalla no se merecen algo así. El desgraciado que ha lanzado el objeto no representa a una afición señorial. Pero, más allá de eso, el mundo del fútbol, tan criticado constantemente, no se merece esto. Enturbia la imagen de un espectáculo en el que las bestias, muchas veces, se encuentran en la grada.
Por tanto, considero lógica la decisión de Megía Dávila y espero que se repita siempre que se agreda de esa forma a uno de los protagonistas que haya sobre el césped. Sea juez o participante. Si se hace así, mañana, cuando en cualquier campo un idiota haga algo semejante, los treinta que estén a su alrededor se ocuparán de señalar al culpable, porque los verdaderos aficionados no quieren irse a casa sin terminar de ver el partido de su equipo. De esta forma, con tolerancia cero, podremos acabar algún día con esta escoria que campa a sus anchas por las gradas.
Acusan a Quique de calentar el partido y no creo que sea así. El entrenador del Valencia está en todo su derecho de pedir el apoyo pasional de sus hinchas, porque seguro que confía en que la parroquia ché conoce el límite. Y lo conoce. La excepción no ha de hacer la regla. Por cierto, los de Cuatroº ahora tampoco tienen que mirar para otro lado. Durante toda la semana nos han mostrado una promo del partido de vuelta con las imágenes más duras del partido de ida. Si Quique, para alguien, tiene culpa, la televisión de Sogecable también. Pero mi impresión es que un idiota se motiva solo. Calentar un partido no es malo, siempre y cuando no sucedan cosas así. En Inglaterra, por ejemplo, los derbis son calientes, pero al árbitro, a los jugadores, al fútbol en definitiva, se le guarda un extraordinario respeto. Algo que aquí esta escoria no conoce. No, no, no, y mil veces no, no me gusta nada la escoria del fútbol.

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