domingo, enero 15, 2006

¡Qué grande es Guti!

Tengo un tío que cada vez que me ve me recuerda que no le gusta Guti. Para él, el 14 blanco es, como dicen los argentinos, un pechofrío. Que no pelea, que es irregular... Todo lo que llevamos años escuchando. Yo intento sacarle de su error, le animo a ver al Guti con continuidad, no al que sale 20 minutos.
Seguramente, hoy mi tío se meterá en la cama y, en ese rato hasta que uno se duerme, se replanteará su opinión sobre José María Gutiérrez. Tal vez deba hacer lo mismo Luis Aragonés, a quien Joserra le calienta la oreja con Iniesta -para mí este si es un pechofrío- como sustituto de Xavi. EL hoy capitán del Real Madrid se ha reinventado por enésima razón para, de una vez por todas, reencontrarse con su mejor versión. La del mediapunta clarividente, con llegada y lujos. Ante el Sevilla se unió con Zidane: el Rey ha vuelto.
Zizou dejó ayer en el Bernabéu tres goles y algo más. Fue como la señal que todo el mundo necesitaba para saber que, al fin, Zinedine Zidane había renacido. Fue una roulette, o marsellesa, como gusta un amigo madridista en denominar este maravilloso gesto técnico.
¿Y a parte de Guti y Zidane, qué tuvo el Madrid? Pues tuvo un esquema claro, fácil de dibujar para los seguidores de las tácticas. También tuvo a un sensacional Beckham, bregador y pasador. No fue malo el partido que hizo Cicinho, que es una flecha y tiene menos años que Salgado. Mejía estuvo bien y me sigue gustando unas cuantas veces más que Pavón. Lo peor, sin duda, fueron Gravesen y Baptista. El danés sigue sin aportar nada claro y el brasileño empieza a parecer un bulto en una posición para la que parece más capacitado Soldado. ¿Y Cassano? Pues no jugó, pese a que ya empieza a haber ganas de verlo. Como tampoco pisó el césped Rubén De la Red, ese chico del filial que me tiene encandilado y que podría cubrir el puesto de Gravesen. Pero, ¿qué más dan esos defectillos si puedes disfrutar del mejor Guti?

1 comentario:

Javier Trinidad dijo...

Como ya he comentado en otros blogs, Guti me parece un jugador disperso y de actitud sospechosa. Este año cumple los 30 y por fin ha llegado a la maduréz. Como jugador me parece elegantem exquisito y profundo. Pero no tiene constancia en su juego y su infantil carácter le traiciona.

Un saludo desde mi autobús.