martes, enero 17, 2006

Un Logroñés enorme


Si de alguna forma hay que salir del pozo, que sea con un fútbol total. Como la anterior vez en que el Club Deportivo Logroñés visitó la Tercera División. Por entonces, el equipo dirigido por Rubén Galilea goleaba sin contemplaciones. Quizá ahí esté la primera semejanza con la plantilla que hoy entrena Juan Carlos Herrero. Porque, con toda justicia, podemos decir que el Logroñés es el equipo con más gol de España, con un total de 62 goles en 16 partidos, una media de 3,875 goles por partido. Pero, parece que va a más puesto que sus dos últimos resultados han sido un 1-7 en Anguiano y un 7-0 ante la Oyonesa en Las Gaunas. Es decir, 14 goles en dos partidos.
Buena parte de culpa la tiene Aitor Aldeondo. El ex jugador de la Real Sociedad en Primera acumula ya 21 goles y, en los dos últimos, ha sumado seis tantos. Cifras espectaculares para un delantero que el año pasado jugó en Oviedo y no tuvo continuidad tras el ascenso a Segunda B de los asturianos. Las cifras de goles en contra son también temibles, ya que los guardametas Ramón y Nacho, que alternan la titularidad, sólo han encajado siete tantos en 16 encuentros. En cuanto a partidos ganados, los blanquirrojos llevan 14, mientras que sólo han perdido un partido por la mínima y de forma injusta en Haro. El segundo clasificado, el Fundación Logroñés -que nada tiene que ver con el CD Logroñés- es el único equipo que ha sacado un resultado medianamente positivo de Las Gaunas, puesto que cosechó un empate.
Al margen de las cifras, que son absolutamente evidentes, los de Juan Carlos Herrero dan una sensación terrible de superioridad. El domingo, ante la Oyonesa, uno ya sabía que iba a haber goleada, se presentía. Y los goles llegaron de la misma forma que sale el sol: irremediablemente. Tan fáciles son los partidos para el conjunto riojano que su parroquia a veces ya ni celebra los goles y se limita a disfrutar.
Pese a todo, el conjunto blanquirrojo no es ni mucho menos un equipo prepotente y buena parte de culpa la tiene el técnico de Guernica. Sus declaraciones antes y después de cada partido transpiran humildad y respeto a los rivales. Sus jugadores, siguiendo el ejemplo del míster, no se han subido a las nubes para contemplar lo buenos que son.
Lo único que le falta a este Logroñés es llevar el mismo camino en la fase de ascenso que con casi total seguridad jugará. Entonces, los rivales serán de mayor entidad que los de esta Tercera riojana, donde la mayoría de jugadores están por un amor al fútbol que es de agradecer. Si el equipo logra el ascenso y la propiedad no vuelve a las andadas, quizá sea el verdadero punto de inflexión para que la historia devuelva lo que le ha quitado a Las Gaunas.

1 comentario:

Javier Trinidad dijo...

Ojalá que el Logroñes regrese a Primera algún día. Es un clásico!Nadie puede olvidar aquel equipo de los Abadía, Lopetegui, Salenko...Enormes!