jueves, febrero 23, 2006

Siéntense y disfruten

Lionel Messi es el presente y el futuro del fútbol. Es un jugadorazo con todas las palabras y será mejor que Ronaldinho no dentro de mucho. De momento, el genio argentino es capaz de echarse a la espalda una remontada ante el todopoderoso Chelsea, demostrando a Mourinho que, por encima de telas de araña, existe el genio, la imaginación, en resumen, la calidad. El técnico portugués es un tacticista empedernido, muy bueno en dicha tarea y quizá sólo estén a su altura Rafa Benítez y su grupo de ayudantes.
Pero el Barça de Frank Rijkaard es otra historia. Puede perder partidos, como todos, pero verlo jugar en las grandes citas es una maravilla. Rijkaard jugó en aquel magnífico Milan de Sacchi, pero su imaginación va más allá de la del verdadero inventor del fútbol moderno. Aunque, pensándolo bien, lo del técnico holandés, más que imaginación es saber hacer, no complicarse y no enredarse en esos ataques tan misteriosos que les suelen dar a los entrenadores.
Hablábamos de Messi y de la manera que ayer subió a los altares. Un jugador incisivo, desequilibrante, magnífico, con tan sólo 18 años. En esa edad en la que un futbolista cualquiera es tan sólo una joven promesa, Lionel Messi puede consolidarse. Tiene por delante lo que resta de temporada en la que todo indica que será campeón con el Barcelona y, después, llega su oportunidad. La ocasión perfecta para coronarse como el verdadero heredero del 10 de Maradona con Argentina. Messi, al igual que Ronaldinho, puede ser el factor desequilibrante para su selección en la cita de Alemania. Recuerden que con el combinado de Pékerman jugarán Aimar, Riquelme y Messi: talento en estado puro.
Y si Lio quiere herdar ese 10 ha de seguir como hasta ahora. Sin achicarse ante las patadas y corriendo por el campo como lo hacía el Diego. Es decir, con la pelota cosida, imposible de robársela, como si fuera el mayor tesoro del mundo. Para Maradona lo era, para Messi parece también. Fue una pena que ayer el disparo que se fue a la cruceta no entrase. Pero da igual, Messi es el presente. Messi es el futuro. Sentémonos a disfrutarlo.

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