domingo, febrero 12, 2006

Valdés y el Athletic dan vida a la Liga



Se avecinaba una jornada apasionante. De esas que, si bien no deciden nada, si cambian el panorama y nos animan a todos a vivir muy de cerca las jornadas que restan hasta el final del campeonato. San Mamés y Mestalla eran los puntos calientes del fútbol español y ninguna de las dos canchas decepcionó.
El partido entre el Athletic y el Real Madrid se resolvió porque los blancos tienen calidad para definir y los rojiblancos no la tienen ni para construir, ni para destruir, ni para marcar. El Madrid se llevó un partido que, ante cualquier otro equipo, hubiera significado una derrota. Los de López Caro anduvieron igual de mal que ante el Zaragoza. Pero claro, Orbaiz no es Cani y Aduriz o Urzaiz no son Ewerthon ni Diego Milito. Esas cosas deciden los partidos y los de Clemente son carne de descenso. Suena duro decir esto del Athletic de Bilbao, pero este equipo carece de cualidades que ofrecer para sacar adelante la difícil tarea de salir del pozo. Durante los peores minutos del equipo madrileño en la segunda mitad, los bilbainos se limitaron a fingir caídas en el área y buscar engaños constantes. ¿Por qué? Porque, como digo, no tienen nada que ofrecer. El Madrid, por tanto, se encontró con la suerte de no tener un equipo serio al que ganar.

La verdad es que la imagen ofrecida por el Real Madrid no es un argumento válido para meter presión al Barcelona. Pero los resultados y los tres puntos cosechados en Bilbao sí lo son. Así, en Mestalla se jugaba buena parte no ya de la Liga, sino de la emoción de la misma. El partido debería haber terminado con 0-0. Seguramente, ése sería el resultado más lógico. Sin embargo, el Barça acusa las numerosas bajas, sobre todo las del centro del campo. Me hartaré de repetir que Iniesta es un pecho frío de cuidado. Este chico no ha rendido en las grandes citas y parece condenado a ser la gran próxima eterna promesa. Si no se consolida en partidos así, mal pintan las cosas para el jugador manchego. También debería consolidarse Víctor Valdés, al menos si quiere ir al Mundial. Porque, si Luis Aragonés ve sólo este partido, llevará de tercer portero a Cañizares y no al guardameta culé. Si alguien salió derrotado de Valencia, más que todo el equipo, fue Valdés, sobre quien vuelve a recaer la duda de si es un portero de garantías. Y, mientras, Reina triunfando en la Premier.
En definitiva, el Valencia de Quique sigue en progresión a la par que el magnífico delantero David Villa, sin duda el nueve titular para la selección en la cita de Alemania. Se lo merece. Más allá del regalo de Víctor Valdés, el ariete asturiano define como un grande y tiene cualidades de jugador de primera línea. Listo, hábil, le pega bien con ambas piernas, no va mal de cabeza y define como nadie. Está al nivel de Samuel Eto'o y le dificultará el pichichi al camerunés. El gol de Villa vale tres puntos que dejan a su equipo a 6 puntos del Barcelona y al Madrid, a 7. Hace un mes la Liga estaba decidida. Pero ahora... ¿qué opináis vosotros?

1 comentario:

probertoj dijo...

Todo abiero: los deméritos del Barça pueden salirle caro, pero veo más al valencia como perseguidor que aun Madrid ramplón. Por cierto, no has dicho nada de mi atleti: parece que resurgimos. :(