sábado, mayo 06, 2006

El fracaso absoluto del fútbol riojano

El Darien Ciudad de Logroño ha conseguido esta misma tarde el ascenso a Asobal. Lo ha logrado sin terminar su partido, gracias a una derrota del Pozoblanco en Cuenca. Los hombres de Alberto Suárez han logrado, así, situar al balonmano riojano en cotas inéditas y, al mismo tiempo, el fútbol riojano observa con envidia cómo le adelantan.
Porque no podemos obviar que el triunfo del balonmano en Logroño es una consecuencia del fracaso del fútbol. Con el Logroñés en Segunda División -no digamos ya en Primera- un lleno como el de hoy en el Palacio de los Deportes sería impensable. No nos engañemos: Logroño es ciudad de fútbol. Los niños en los parques, de siempre, han jugado al balompié, igual que en los patios de los colegios. El balonmano era algo reservado a cuatro locos del Calasancio.
Pero el sueño de esos locos se ha hecho realidad. Apoyos empresariales e institucionales han aupado a las alturas a un equipo que ha hecho las cosas con seriedad. No sabemos si el triunfo de hoy será el fracaso de mañana, como le ocurrió al Club Deportivo Logroñés, pero sí podemos afirmar que, mientras el Darien es hoy equipo de Asobal y se codeará con Ciudad Real, Portland o Barcelona, el fútbol sigue con tres equipos que se llaman Logroñés y cuya máxima aspiración para el año que viene es jugar en Segunda B.
Que disfruten los aficionados al balonmano y los que se han apuntado al carro vencedor. Y que recen, eso sí, para que el fútbol siga así. Porque en el momento que el fútbol despegue...

No hay comentarios: