lunes, junio 19, 2006

Adiós al infierno

Quedan 90 minutos, sí, es cierto, pero el Logroñés, tras lo visto ayer en Las Gaunas, tiene pie y medio en Segunda División B. Para los chavales del Zaragoza, el 4-0 endosado ayer es una cota quizá inalcanzable frente a unos jugadores blanquirrojos que no fallaron en el momento más importante de la temporada. Así, el sueño del Logroñés comenzó anoche a hacerse realidad, con una afición entregada en cuerpo y alma a un equipo que se resiste a morir, al que han querido matar desde dentro y desde fuera, pero que aún hoy sigue vivo, caminando.

Los dos primeros goles llegaron de las botas de Omar, a quien sólo le faltó gritar el me lo merezco de Míchel. Porque Omar sí se los merecía. Fue el mejor jugador blanquirrojo de la pasada y desastrosa campaña en la que no se logró el ascenso y este año, aunque con críticas, ha repartido talento desde una ubicación, la de extremo zurdo, que no es la suya natural.

Fernando Marín fue el autor del otro par de goles. Para el que no lo sepa, Marín es, junto a Jordi, el único blanquirrojo que ha militado en el Logroñés en Primera, Segunda, Segunda B y Tercera División. Un mito, un grande de Las Gaunas. Un jugador símbolo que nunca ha fallado al club en el que creció. Fernando, sí, tú también te lo mereces, quizá más que nadie.

Ahora, podríamos enredarnos a hablar de tecnicismos del fútbol, de cómo planteó el partido, pero todo eso no fue lo importante. Lo grande, lo realmente bonito fue ver a 3.000 (o las que sean) personas volcadas con un sueño, tal vez utópico o tal vez no, con una ilusión, un sentimiento: el Logroñés. Volver a creer en él. Todos nos sentimos como esa selección de Ecuador en el Mundial diciendo "sí, se puede". Claro que se puede, es cuestión de remar todos en el mismo sentido, como sucedió ayer en la grada.

Sí se puede, y sólo faltan 90 minutos para dar el primer paso. Será en La Romareda, un estadio de Primera para escribir otro capítulo de un bonito sueño: que la blanquirroja vuelva pronto a instalarse en la élite del fútbol español. Y mientras, yo doy gracias a Dios por el fútbol, gracias a Dios por el Logroñés y gracias a Dios por ayer llenarme de tantas emociones encerradas en un campo de fútbol bajo un escudo parecido a la Estrella de David.

¡Aúpa Logroñés!

1 comentario:

PabloBM dijo...

Aupa!.

Y gracias a ti por contarlo, que si no, desde el exilio, no me entero.

Logroñes, Señorgol!