miércoles, noviembre 29, 2006

35 años de mito

El campo municipal de Las Gaunas ha visto muchos mitos vestidos de blanquirrojo pasar por su césped. Si preguntas fuera de Logroño por jugadores del Club Deportivo Logroñés, muchos recuerdan a Abadía, Poyatos, Salenko, Polster, Lopetegui, Cléber o Ruggeri. Los más eruditos recuerdan a jugadores como Hugo de León o el Abuelo Cruz. Sin embargo, cada club tiene su historia particular. Hombre que aparecieron en momentos determinados para unirse de forma definitiva a unos colores, a un escudo. Y, de algún modo, convertirse en símbolos para la parroquia local, alejados de los focos del gran público. Realizando, así, una labor ingrata en este mundo del fútbol, pero realmente satisfactoria en lo personal. Hay jugadores venerados como mitos, intocables, incuestionables hagan lo que hagan.

El cinco de marzo de 1995, Las Gaunas, sin saberlo, vio nacer una leyenda. Aquel día, Logroñés y Athletic de Bilbao jugaban un encuentro de Liga cualquiera, en una temporada fatídica para el cuadro riojano, que culminó con el descenso. Sin embargo, ese día, cuando apenas 24 años le contemplaban, saltó al campo un tal Fernando Marín. Un chaval nacido en Arnedo, una localidad conocida en La Rioja y parte de más allá por sus factorías de calzado. Ese chico, que aquel día jugó los noventa minutos, se desenvolvía por el costado derecho blanquirrojo. Tenía pinta desgarbada, flaco, pero con mucho sacrificio en las piernas.

Marín jugó aquel año cinco partidos, siempre con esa pinta de trabajador, de currante, al que sólo le falta el palillo en la comisura de los labios. Fue habitual verlo sin afeitar, con el pelo revuelto. Bien es cierto que aún era otra época, en la que la imagen del futbolista distaba mucho de ser la de un metrosexual. Pero Fernando era otra pasta. Tenía un aspecto tan típicamente riojano que el pueblo tardó poco en cogerle cariño. Más aún cuando, en la temporada siguiente, logró el ascenso a Primera de la mano de Juande Ramos, un por entonces desconocido entrenador del que aún muchos nos preguntamos por las causas de su no continuidad en Las Gaunas.

Ya en Primera de nuevo, con Rubén Sosa o Marcelo Tejera en las filas blanquirrojas, Fernando Marín jugó 16 partidos. Desde la banda del Municipal se escucharon aquel año improperios contra casi toda la plantilla. Incluso contra otros hombres de la cantera, como Jesús Dulce. Pero a Marín ya se le profesaba cierto respeto. Llegó de nuevo el descenso a Segunda, que no era sino el comienzo de la travesía por el desierto del Logroñés.

Aguantó con el club de su vida hasta que, en el año 2000, la entidad riojana fue descendida a Tercera por impago en la AFE. Marín se fue a probar fortuna a Badajoz, donde permaneció dos temporadas, antes de regresar a Logroño, con el Logroñés ya en Segunda B. Su regreso a casa, a Las Gaunas, sería un paso más para engrandecer el mito. Cuando los problemas económicos azotaron de nuevo a la plantilla en forma de impago, Fernando Marín dio un paso adelante y se convirtió en el mediador, el hombre clave para alcanzar un acuerdo, para que su equipo, el Logroñés, pagara a sus compañeros y a él mismo lo que les debía. En jornadas tediosas y tensas para el de Arnedo, llegó incluso a no poder ir a entrenar en alguna ocasión en el verano de 2004.

Cuando la desgracia se consumó, y el director general de la época, Fran Canal, leyó el comunicado que anunciaba un nuevo descenso a Tercera por impago, Fernando estaba allí, en la sala de prensa. La impotencia se tornó en lágrimas. Su club, su casa, de nuevo al borde de la desaparición. Un nuevo golpe. El diestro centrocampista y lateral decidió irse al Varea, un club de un barrio de Logroño para seguir haciendo lo que ha movido su vida: jugar al fútbol. Ya se le comenzó a llamar cariñosamente Zinedine Marín, sobre todo porque allá, en el Varea, jugaba con total libertad. Su calidad y su esfuerzo estaban por encima de la categoría.

Pero, en verano de 2005, de nuevo el Club Deportivo Logroñés llamó a su puerta. Y de nuevo Marín se vistió la blanquirroja. Desde el lateral derecho logró el ascenso a Segunda B e incluso se destapó con una inaudita capacidad goleadora en algún partido. Curiosamente, esa temporada, la pasada, logró un nuevo hito que engordó el mito. Al jugar en Tercera, se convirtió en el segundo jugador que vestía la blanquirroja en todas las categorías nacionales, junto al logroñés Jordi, hoy en el Mirandés.

Fernando Marín Abizanda cumplió 35 años el lunes. Muchos años para unos, pero no para él, que ha sabido cuidarse. Que ha tenido la honestidad y el compromiso como bandera. En el arranque de la temporada estuvo lesionado, y la afición le echaba de menos. ¡A un veterano de 35 años! Pero, Marín es de esos futbolistas especiales, que llenan de significado la historia, los clubes. Un tipo al que nunca se le ha subido a la cabeza su condición de futbolista. Un joven de 35 años. Una de esas personas que sí puede hablar de logroñesismo. En definitiva, un mito que será recordado por la justicia de la memoria. Felicidades, Fer. Aunque vengan con retraso.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

No sabía que Marín tuviese 35 años...

Slaudos.
http://degolagol.blogspot.com/

PO78 dijo...

Felicidades por el post.
Ante todo gracias a "Zizou Marin" por todos estos años de lucha y entrega por el equipo de tus amores de 1 de estos aficionados que te agradecen tu lucha y entrega.
Ojala muchos jugadores te tuvieran en su retina; cuanto iba a cambiar el futbol.

Anónimo dijo...

Hola!!! Llegué a este blog a través de "El ruido de la calle". Sólo quería preguntarte si vives en Salamanca (es que yo estudio ahí) y como se llama el bar donde ves el fútbol y en que zona está. Más que nada por tener un bar donde ver el fútbol. Muchas gracias!

Un saludo

J.L. García Íñiguez dijo...

Se llama Caminito, está al lado de la estación de autobuses. En una trasera de Filiberto Villalobos, entre las calles Arapiles y Alberca. Te recomiendo el bar, además por lo del fútbol, por las pizzas que ponen de tapa con la caña. Para ver fútbol también tienes otros como el Ohara's (ponen mucho fútbol británico, o al menos antes) y El Javi. Aunque ninguno tiene el encanto del Caminito. La dirección exacta es calle San Felices, número 4. ;)

Anónimo dijo...

Amén.
¿Lo puedo poner en www.cdlogrones.com?
Rus

J.L. García Íñiguez dijo...

Por supuesto, para enlazar o dar publicidad nunca hay que pedirme permiso.

¡VAYA GAFE dijo...

Lo siento pero Fernando Marín sólo acumula descensos y desgracias para el Logroñés.
De hecho, que ahora mismo sea el capitán del Logroñés me hace pensar en lo peor.
Si quiere al Logroñés de verdad que se marche lejos.
Otro descenso sería ya fatídico.
Esto está demostrado científicamente ojo. No me invento nada. si no os lo creeis hacer memoria. Y no solo en el Logroñés.
Marín te quiero mucho pero siempre que has estado aquí ha venido la desgracia.

J.L. García Íñiguez dijo...

También suma dos ascensos y un par de años en Segunda sin ascenso ni descenso. Decir lo que dices es ser terriblemente injusto.

Anónimo dijo...

Los ascensos desde tercera no se qué valen la verdad.

Aún así el vagage del bueno de Marín no es ni comparable a los grandes jugadores (riojanos o no) que forjaron la Historia de verdad del Logroñés en Primera División. Ni punto de comparación. Otra cosa sería tratar de reconstruir la Historia y como que no es el momento, sólo queda eso ahora como para destrozarlo también.

Espero que tenga razón Íñiguez y no tengamos que sumar una nueva hecatombe esta temporada a su curriculum.
Eso sí que sería terrible de verdad

Raúl dijo...

Hola, me he dejado pasar por tu pagina, la he visto, me ha gustado muchísimo, tanto que me la he guardado en favoritos.
Te dejo mi dirección por si quieres ver mi página que te lo agradecería mucho.
Y si quieres compartimos un link.
Bueno deja tu contestación en mi página.
http://elrinconderaulchu.blogspot.com/