lunes, enero 28, 2008

Aquellos polvos...: Más de 6.000 euros para poder fichar

"El Logroñés sale del trance", titulaba el diario El Correo el lunes, 28 de enero de 2002. Los blanquirrojos habían recibido la tarde anterior al Figueres, rival del que se habían desecho por la mínima (1-0). Álex, en el minuto 56, fue el autor del tanto que sirvió para darle al Logroñés su primera victoria de 2002.

Aquel triunfo, con Emilio Remírez en el banquillo, fue la única alegría en una convulsa etapa vivida por el club en esa época. Recordemos que Julio Jiménez y Fernando Villamor, propietarios del club, andaban tirándose los trastos a la cabeza, mientras se avecinaba la llegada del 'grupo de Madrid', encabezado por Juan Hortelano.

Pero lo más importante que traía la prensa ese día no eran las crónicas deportivas, sino una noticia. "Villamor realiza un pago de 6.611 euros para levantar el veto y realizar fichajes", titulaba El Correo, en la página 4 de su cuadernillo de Deportes en la edición riojana. "Lo hizo a instancias del grupo empresarial de Madrid, pero se exige ahora al club que sufrague una deuda pendiente con Borja" subtitulaba el rotativo en primer término para continuar: "La entidad pretende realizar un mínimo de cuatro incorporaciones".

Con esa cantidad, más de 6.000 euros, el Logroñés saldaba la deuda pendiente en la Federación Española con varios de sus jugadores de la temporada anterior, uno de ellos Raúl Llona. Lo hacía Villamor, pero, como queda claro en el título de la noticia, a instancias de Hortelano y sus hombres. Curiosamente, varios emisarios del 'grupo de Madrid', presenciaron en Las Gaunas el encuentro ante el Figueres para, según El Correo, "conocer el grado de apoyo que tiene el Logroñés en su campo". 2.300 personas fue la cifra de asistencia aquel día en el Municipal.


Como curiosidad, el 'grupo de Madrid' pidió por entonces a Fernando Villamor un favor: el fichaje de un joven croata de 19 años, Andy Valentik Bara, para que jugara en el filial de Preferente, el Balsamaiso. "Para el grupo inversor es una apuesta de futuro", finalizaba El Correo.

La pregunta es: ¿Saldó realmente aquella deuda el Logroñés? ¿Pudo fichar en aquel mercado invernal? ¿Cuándo llegó el 'grupo de Madrid'? En próximos días, las respuestas.

sábado, enero 26, 2008

Los jugadores del CD Logroñés denuncian que llevan sin cobrar desde octubre

Lo han hecho oficial en un comunicado esta misma tarde.
¿Vamos a seguir permitiendo esta vergüenza?
Matiz: La Agencia EFE, en su nota, induce al error. No es que los jugadores lleven sin cobrar desde octubre, sino que se les debe parte de lo pactado. Nunca, y en ningún caso, el total de lo acordado.

viernes, enero 25, 2008

Quedada

Los aficionados del Club Deportivo Logroñés que deseen una salvación para su equipo tienen una cita esta noche, en el Pub 7 Monos, sito en la calle Murrieta, a las 22.00 horas. Por cuestiones de distancia no podré estar, pero todas aquellas personas que deseen la necesaria solución vital del Logroñés tienen mi apoyo.

Aquellos polvos...: Vendiendo humo

Viernes, 25 de enero de 2002. El diario El Correo, en su edición de La Rioja, abre la sección de deportes con el siguiente título a cuatro columnas: "El grupo de Madrid gestiona tres clubes no profesionales". Y subtitula: "Recientemente asumieron el control de un club italiano de segunda categoría. Sanz y Revuelta recibieron un dossier en el que explican sus actividades".

Era ya casi una realidad que Hortelano asumiría, por primera vez, el control del Logroñés. Por entonces aún se hablaba del grupo de Madrid, pero, como se comprobaría más tarde, del grupo, nada. Eran Hortelano y cuatro amigos. La imagen que utilizó El Correo para ilustrar la noticia correspondía a José Luis Zalazar, que sería, como ayer dijimos, el director deportivo del proyecto. Como el tiempo demostró, tan sólo fue una partida de humo vendida desde el entorno del 'grupo de Madrid'. También sonaba el nombre de otro ex del Albacete, Catali, del que, obviamente, nunca se supo.

La vinculación de Zalazar y Catali con Hortelano y su gente llegaba, según El Correo, a través del intermediario uruguayo Francisco Casal. Un viejo conocido en Las Gaunas, pues a través de él vistieron la blanquirroja jugadores como Rubén Sosa, Canals y Tejera. Si mi memoria no me engaña, de Casal, como de Zalazar y Catali, tampoco nunca se supo nada en el Logroñés.

Pero, lo mejor de la noticia llega casi al final: "La solvencia económica de los interlocutores de Sanz y Revuelta (a lo largo de la próxima semana no se descarta la visita a Logroño de otros empresarios integrados en el grupo) ha quedado fuera de toda duda tras comprobar que son varios los sectores económicos en los que diversifica su actuación. Aunque destaca, fundamentalmente, un industrial dedicado a la promoción de viviendas; con un importante número de inmuebles en Madrid y estrechas relaciones de colaboración con algunos miembros de la familia del alcalde de Marbella, Jesús Gil". Juzguen ustedes.

jueves, enero 24, 2008

Aquellos polvos...: Paralelismos

Hoy hace seis años, el 24 de enero de 2002, Diario La Rioja abría la sección de Deportes con el siguiente titular: "Villamor presenta a Sanz y a Revuelta a un grupo interesado en comprar el Logroñés". El subtítulo añadía: "El accionista y Juan Hortelano, representante de los inversores, se reunieron con el presitente de La Rioja y el alcalde de Logroño y visitaron Las Gaunas". Así, Hortelano aparecía por Logroño con el interés de comprar el club. Fue hace seis años y sólo era el inicio de la turbulenta primera etapa del madrileño al frente de la entidad.

Así, Hortelano desembarcó en Logroño como representante de un grupo de inversores del que nunca se supo. Él, y sólo él, estuvo al frente del Logroñés. Un caso similar al de la presente temporada, cuando presentó a Vicente Moreno como nuevo inversor y del que poco después nunca se supo. En aquella información, firmada por mi compañero J. Martínez Glera, también se hablaba de la posible llegada de José Luis Zalazar, un hombre que apenas hace dos años Hortelano volvió a sacar a la luz. Humo vendido.

La siguiente página del mismo diario de aquel 24 de enero daba otro titular significativo: "Varios jugadores del Logroñés piden al club que les dé la baja". ¿Les suena? El jugador Chelu denunciaba entonces la dificultades que sifría para poder pagar el alquiler del piso. El propio Chelu decía: "No puedes trabajar a gusto y tampoco dormir".

Eran los últimos coletazos de aquella negra etapa con Julio Jiménez y Fernando Villamor al frente de la entidad. Era la primera aparición de Hortelano en Logroño, su primer contacto directo con Revuelta y Sanz, los mismos que años más tarde le negarían una cita.

Este es el primer capítulo de esta serie que denomino 'Aquellos polvos...', pues es de sobra conocido los lodos que trajeron y han traído. Como ven, las cosas no han cambiado demasiado. Aquel 24 de enero el protagonista era el mismo. Y las intenciones de los jugadores también son coincidentes. Seguiremos buceando en el pasado. En busca de respuestas.

La punta del iceberg de la vergüenza

Iván Díaz deja el Logroñés. Aquel al que un día denominé como el I+D (Investigación + Desarrollo) en una crónica para Diario La Rioja abandona la disciplina blanquirroja. Para mí, que he visto bastante al Logroñés desde la pretemporada, es (era) el jugador con más clase e inteligencia de la plantilla blanquirroja. Díaz deja un hueco de creatividad en el equipo, pero, demás, deja un reguero de pólvora con su salida: "Mi padre me enseñó que nadie se tenía que reír de mí". Es injusto que un jugador de su clase tenga una despedida así, pero es lo que hay.

Iván Díaz denuncia el incumplimiento de los compromisos adquiridos por parte de Juan Hortelano. Lo de siempre, vaya. La cantidad de mentiras que tenemos que tragar esta temporada es difícil de digerir. Tan insostenible debe de ser la situación dentro del seno del Logroñés que Iván Díaz se marcha al Ciudad Lorquí, de la Tercera División murciana. Desciende una categoría porque, según él, la familia es lo primero.

Y mientras, Hortelano no habla, Hortelano no paga. Iván Díaz es el primero, pero ¿será el último? Lo cierto es que ha abierto la puerta y vuela la incógnita de si algún pájaro más volará de la jaula. A todo esto, se sigue sin saber si la entidad blanquirroja tiene reactivados los derechos federativos. Es decir, si ha saldado la deuda de la pasada temporada con el ex jugador Ailton. Por tanto, se desconoce si el Logroñés puede fichar. Si puede, en fin, cubrir la importantísima baja de Iván Díaz.

Tiene toda la pinta de que nuestro histórico club viaja a la deriva, con Hortelano al timón. Produce vergüenza ajena una situación que está taponando el progreso de la entidad. Hortelano está arrastrando el nombre del Logroñés, por segunda vez. Nada debe pillarnos de nuevas con él. Pero la solución se hace imprescindible. Porque, mientras, el Logroñés muere poco a poco. Porque no avanzar es retroceder en un club con los problemas crónicos que padece éste.

Recupero la frase de Iván Díaz: "Mi padre me enseñó que nadie se tenía que reír de mí". Y tiene toda la razón. Hortelano se ríe de la plantilla, del escudo, de la ciudad, de la historia, de los aficionados... del Logroñés, en definitva. ¿Lo vamos a seguir permitiendo?