jueves, enero 24, 2008

La punta del iceberg de la vergüenza

Iván Díaz deja el Logroñés. Aquel al que un día denominé como el I+D (Investigación + Desarrollo) en una crónica para Diario La Rioja abandona la disciplina blanquirroja. Para mí, que he visto bastante al Logroñés desde la pretemporada, es (era) el jugador con más clase e inteligencia de la plantilla blanquirroja. Díaz deja un hueco de creatividad en el equipo, pero, demás, deja un reguero de pólvora con su salida: "Mi padre me enseñó que nadie se tenía que reír de mí". Es injusto que un jugador de su clase tenga una despedida así, pero es lo que hay.

Iván Díaz denuncia el incumplimiento de los compromisos adquiridos por parte de Juan Hortelano. Lo de siempre, vaya. La cantidad de mentiras que tenemos que tragar esta temporada es difícil de digerir. Tan insostenible debe de ser la situación dentro del seno del Logroñés que Iván Díaz se marcha al Ciudad Lorquí, de la Tercera División murciana. Desciende una categoría porque, según él, la familia es lo primero.

Y mientras, Hortelano no habla, Hortelano no paga. Iván Díaz es el primero, pero ¿será el último? Lo cierto es que ha abierto la puerta y vuela la incógnita de si algún pájaro más volará de la jaula. A todo esto, se sigue sin saber si la entidad blanquirroja tiene reactivados los derechos federativos. Es decir, si ha saldado la deuda de la pasada temporada con el ex jugador Ailton. Por tanto, se desconoce si el Logroñés puede fichar. Si puede, en fin, cubrir la importantísima baja de Iván Díaz.

Tiene toda la pinta de que nuestro histórico club viaja a la deriva, con Hortelano al timón. Produce vergüenza ajena una situación que está taponando el progreso de la entidad. Hortelano está arrastrando el nombre del Logroñés, por segunda vez. Nada debe pillarnos de nuevas con él. Pero la solución se hace imprescindible. Porque, mientras, el Logroñés muere poco a poco. Porque no avanzar es retroceder en un club con los problemas crónicos que padece éste.

Recupero la frase de Iván Díaz: "Mi padre me enseñó que nadie se tenía que reír de mí". Y tiene toda la razón. Hortelano se ríe de la plantilla, del escudo, de la ciudad, de la historia, de los aficionados... del Logroñés, en definitva. ¿Lo vamos a seguir permitiendo?

2 comentarios:

Darrell Standing dijo...

Hortelano se ríe de la plantilla, del escudo, de la ciudad, de la historia, de los aficionados... del Logroñés, en definitiva. ¿Lo vamos a seguir permitiendo?

Y mi buen amigo ¿a quien diriges la pregunta? ¿A los abonados del club? Los humildes seguidores que esperamos con ansia el domingo para ver, como desde hace muchos, muchos años, a nuestro equipo. Al equipo con el que nos sentimos identificados, por el que tenemos ese cariño que hace del fútbol algo mas que un deporte. Yo, nosotros, creo que muchos piensan como yo, poco mas podemos hacer que dar ese apoyo testimonial. Eso, o echarnos en brazos de otras opciones que nos prometen el firmamento futbolístico. Pero, por mi parte me cuesta…. no puedo hacerlo…… lo siento. Es posible que sea una cerrazón de mi mente, pero me cuesta abandonar al club de mi infancia, de mi juventud y de mis canas.
Y cuesta mas viendo que, en parte, ellos tienen su parte de culpa de que Hortelano este en el Logroñés. Alguno contribuyo a cavar, en mayor o menor medida, la fosa que ahora habita el club, y después ¿Por qué no aunaron esfuerzos y dineros en un solo club? Con lo invertido en esos dos clubes, y hoy hemos visto también para lo poco que han servido los dineros de Don Delfín ¿no crees que se podía haber enderezado la nave blanquirroja?
Mi buen amigo, si en mi mano estuviese, ten por seguro que no permitiría a Hortelano poseer ni un segundo mas el Club deportivo Logroñés, pero….. solo soy un aficionado-abonado de “a pie” que lo mas que puede hacer es estar, como estaré, al lado del enfermo hasta el último suspiro.

probertoj dijo...

Creo, José Luis, que está huida adelante que ha sido el Logroñés (más todo lo absurdo y podrido que la ha rodeado, incluidos los otros clubes), no va a tener fin. ¿Quién para la bola de nieve cuando ya es tan inmensa?

Ayer, cuando hablé con Iván Díaz para que me contara eso de su padre, me acordé mucho de tu I+D. Se acabó la metáfora.